martes, 27 de junio de 2017

LA EVOLUCIÓN MORFOLÓGICA DE LOS PTEROSAURIOS Y LA RELACIÓN CON SUS HÁBITOS: DIMORPHODON, DOMEYKODACTYLUS Y PTERANODON.

LA EVOLUCIÓN MORFOLÓGICA DE LOS PTEROSAURIOS Y LA RELACIÓN CON SUS HÁBITOS: DIMORPHODON, DOMEYKODACTYLUS Y PTERANODON.    

Ortiz, Felipe1 y Quilamán, Estefanía. A. 2

1:Departamento de Geología, Facultad de Ingeniería, Universidad Andrés Bello, Chile.e.quilamanquintulen@uandresbello.edu
2:Departamento de Geología, Facultad de Ingeniería, Universidad Andrés Bello, Chile. f.ortizibacache@uandresbello.edu

                                                                                                                                                  

Resumen: Los Pterosaurios corresponden a los reptiles voladores y grandes dominantes de la era Mesozoica. Estos vivieron en todas las extensiones del planeta tierra, centrándose en la vida cerca de las costas marinas, y concentrando una alimentación compuesta principalmente de peces.
Para comprender la evolución sufrida por estos reptiles, se realizó una investigación basándose en tres especies principales: el Dimorphodon, por su carácter de especie más primitiva; el Domeykodactylus, correspondiente a la única especie hallada en continente Sudamericano; y finalmente el Pteranodon, correspondiente al más evolucionado de todos.
Con este estudio quedó en evidencia los cambios morfológicos como el aumento de tamaño sufrido; también se concluyó que la dieta sostenida por estos reptiles y el hábitat en el que se desarrollaron tuvieron variaciones mínimas en las especies estudiadas, mientras que el cambio más significativo sufrido por este orden se encuentra en la desaparición sistemática de la dentición que sufrieron.
Palabras claves:    Mesozoico, Sauropsida, Pterosauria.

                                                                                                                                                                                

1.- Introducción:
Los pterosaurios, corresponden a un orden pertenecientes a la clase sauropsida actualmente extinto, los cuales fueron albergados en la tierra durante prácticamente toda la Era del Mesozoico. Estos se encuentran en el punto de interés en relación a los hábitos propios de estos dada su extensa ubicación geográfica abarcando: África, Asia, Australia, Europa, Norteamérica y Sudamérica.
Estos vertebrados fueron los primeros capaces de volar y, de este modo, poder conquistar aquel medio que para ese entonces era desconocido. Contrario a lo que se cree en la cultura popular, los pterosaurios no son realmente dinosaurios, sino que corresponden a reptiles con capacidad de volar.
Conociendo a grandes rasgos este orden, es posible efectuar un análisis comparativos de los hábitos de 3 especies principales con distintos rango estratigráfico y así comprender la evolución que existió en el desarrollo de estas.
Dimorphodon (Jurassico Temprano) ┼
Corresponde a la especie más primitiva dentro de las expuestas en este trabajo. Los primeros hallazgos de restos fósiles ocurrieron en 1828, en el sur de Inglaterra (cercano a Lyme Regis), periodo en el cual estos restos no fueron identificados; sin embargo, no fueron sino hasta 1958 nombrados por Richard Owen erróneamente como dinosaurios, quién posteriormente los describió en base a su anatomía de manera más exhaustiva.
Domeykodactylus (Jurassico Tardio)  ┼
Corresponde al primer hallazgo de pterosaurios en Chile, fue realizado en la década de los 70’ por Rodolfo Casamiqueta y Guillermo Chong, cuyos restos pertenecían a la Formación Santa Ana, en la Quebrada Carreta. Estos restos fueron erróneamente identificados como pertenecientes al Genero Pterodautro, está idea se mantuvo hasta el año 2000, año en el cual nuevamente Chong en conjunto a Eberhar Frey, lo describieron actualizando su registro con nuevas características de los restos hallados. Una cresta craneal dorsal, sobre un fragmento nasopreorbital y protuberancias alveolares dentales (Martill et al., 2000), permitieron asignar este espécimen a los Dsungaripteridae, constituyendo así una base para un nuevo género y especie siendo bautizado como al que hoy conocemos como Domeykodactylus Cecilae.
Pteranodon (Cretácico Superior)
    Corresponde a la especie de mayor tamaño de pterosaurios, ésta se ubicaba principalmente en el continente Norteamericano. Se encuentra un registro de de hallazgos fósiles bastante amplio que comprende cerca de 1000 hallazgos. Los principales hallazgos fueron realizados en la Formación Niobra (Centro de EEUU). El primer hallazgo fue realizado en 1870 por Otnhiel Charles Marsh al occidente de Kansas el cual definió erróneamente como Pterodactylus occidentalis, basándose en una dentición encontrada la cual posteriormente se denoto no pertenecía al fósil hallado; sin embargo, los hallazgos de cráneos completos de esta especie, permitieron identificar que no contaban con dentadura alguna, este hecho permitió a Marsh asignar un nuevo género conocido como Pteranodon (ala sin dientes), lo que permitió poder clasificar todas aquellas especies de Pterodáctilos al nuevo género.
fotopaper
Figura 1: Restos pertenecientes a Domeykodactylus Cecilae: a) Vista ventral dentaria, b) Vista dorsal de rama dentaria izquierda, 
c) Márgenes alveolares expandidos. d) Margen dorsal de abertura ante orbital, e) Vista ventral (d). (Martill et al. 2000)
2: Fósil Pteranodon, Museo Americano de Historia Natural. Nueva York, USA. Correspondiente a cráneo y pico del espécimen.
2.-Material y métodos:
Para la realización y reconocimiento de los hábitos y características morfológicas de estas especies, se baso en el estudio de los análisis y descripciones de los restos de fósiles propuestas por distintos autores y anatomistas. A partir de esto es posible asignar las siguientes morfologías para las especies a continuación.
          Dimorphodon:  los registros fósiles de esta especie son bastante reducidos y converge a pocos hallazgos sin ninguno completo a totalidad. Sin embargo,  el análisis realizado por el anatomista Richard Owen, quien examino 2 esqueletos pertenecientes a este, logró determinar tamaños de 1 metro de longitud y 1,45 metros de envergadura; la cabeza de 23 cm. de longitud y ligera. Los huesos se encuentran separados por aberturas. El cuello es corto y flexible con una posible bolsa membranosa en la garganta.
La característica más importante quizás corresponde a sus dientes, los que se presentan de dos formas: pequeños y puntiagudos, limitados a la zona posterior de la mandíbula, ubicados de modo regular y constante, y otros dispuestos de manera vertical en la mandíbula, que se presentan largos y afilados con superficies cortantes en los bordes posterior y anterior.
Las extremidades terminan con grandes garras, la longitud de los dedos alcanza la mitad de la longitud de las extremidades superiores. La longitud de las alas es pequeña respecto al cuerpo de este, además presenta cola larga, con sus vertebras iniciales cortas y flexibles, las que posteriormente continúan alargadas y rígidas.
Domeykodactylus: se define en base de los fragmentos encontrados en Chile por Guillermo Chong, de los cuales su redefinición se baso en  los restos hallados pertenecientes a Domeykodactylus Cecilae, (Chong, 1973). Corresponden a fragmentos de huesos de color blanco a azulado, estos presentan gran agrietamiento, lo que ha llevado a que se presenten con gran distorsión en su estructura (morfología). La pieza que compone la mandíbula se encuentra cortada en forma de cuña con medidas aproximadas de 130 – 26 y 33 mm respectivamente, y una profundidad que alcanza los 18 mm. El fragmento de la cresta craneal se encuentra expuesta en una porción de roca (cubo) de medidas aproximadas de 150- 50 y 19 mm. (Martill et al., 2000).
    Pteranodon: se encuentra bien definida debido a la abundancia de restos fósiles hallados. En el análisis realizado de los restos se logró determinar: una cabeza de 1,8 m de longitud. 80 cm del cráneo pertenecerían a una cresta osea mayor presente en los machos, lo que comprende el rasgo más característico de esta especie. El pico tenía una longitud de 1 m y ligeramente curvado (debido al ángulo del cráneo con respecto a la columna). A diferencia de los especímenes anteriormente nombrados carecía de dientes y no presentaba cola.
3.- Resultados:
En base a los análisis realizados a las especies mencionadas es posible caracterizar sus hábitos según la morfología correspondiente.
Dimorphodon: las particularidades dentales de esta especie permiten atribuirla a una característica especial para la caza de peces y otras criaturas. Los dientes laterales (pequeños y puntiagudos) eran utilizados para despedazar la carne. Sus grandes alas le permitían descender en picada hacia el mar y de este modo poder cazar peces. Estás alas, según las características, contaban con una piel delgada reforzada de fibras, lo que constituiría una posible capa impermeable (presumible para la caza de peces). Se les atribuye unas posibles glándulas sebosas en la piel y así brindarle una cobertura a la piel.
Domeykodactylus: dado su escasa información y sus restringidos hallazgos, no permiten brindar características específicas respecto sus hábitos y modo de vida. Sin embargo, es posible realizar ciertos alcances: poseían mandíbula con sinfilis corta y presentaba 16 alveolos, los cuales se presentaban estrechos. Se les atribuye una dentadura posiblemente pequeña, la cual se hacía más pequeña y separada hacia la parte posterior de la mandíbula. Es posible asemejarlos con el Ctenochasmatidae, que se caracteriza su cresta y dentadura útil para cazar y triturar las presas.
Pteranodon: sus variados hallazgos hacen posible generar una completa representación de lo que serían sus hábitos. A partir de su análisis se le atribuye una membrana de piel en la barbilla la cual utilizaba para cazar peces. En base a la ubicación de la mayoría de los restos encontrados, correspondiente a zonas muy profundas marinas, se estima que estos se alimentaban de otras especies marinas, también existe una segunda idea vinculada a que estos eran arrastrados por el mar y morían en las costas.
Su dieta al igual que el de los ya nombrados comprende básicamente peces, y esto se evidencia en fragmentos de peces hallados dentro de estos. La habilidad de vuelo se caracteriza por un planeo dinámico, según la anatomía de sus alas.
4.- Discusión - Conclusión
Las especies propuestas para el estudio abarcan distintas etapas de la existencia de los pterosaurios, desde la más primitiva hasta la más moderna. De este modo, es preciso en base a los datos y resultados propuestos, que el orden Pterosauria ha sufrido variados cambios dentro de la evolución de las distintas especies, variando desde su dentadura, dónde encontramos que los más primitivos poseían una dentadura con la función de despedazar (Dimorphodon, Domeykodactylus) hasta la más moderna, sin dentadura (Pteranodon). Sin embargo, hábitos correspondientes a la dieta de estos sufrió mínimos cambios en las especies, ya que, los tres especímenes estudiados, presentaban alimentación principalmente piscívora y de insectos y vertebrados en las más primitivas. Se puede decir que su anatomía y características físicas cambiaron, ya que mutaron desde medidas aproximadas hasta un metro, a envergaduras mayores de 6 metros, sin embargo, sus hábitos de vuelvo, alimentación, visión y forma de caza no varió mayormente y solo se presentaron en los métodos para realizarlos.
5.- Referencias
Wellnhofer, P. 1991. The Illustrated Encyclopedia of Pterosaurs. Nueva York, Crescent Books. 192 págs.
Malam, J. & Parker, S. 2004. Enciclopedia de los Dinosauros y otras criaturas prehistóricas. Parragon Books Ltd, Bath.
Martill David, et al., Reinterpretation of a Chilean pterosaur and  the ocurrence of Dzungaripteridae in South America
Martill David, et al., Pterosaurs from Early Cretaceus deposits Chile. Creatceus Research 27 (2006) 603-610.
CASAMIQUELA, et al., 1978. La presencia de Pterodaustro Bonaparte (Pterodactyloidea), del Neojurassico (?) de la Argentina, en Los Andes del norte de Chile. Actas del Segundo Congreso Argentino de Paleontologia y Bioestratigrafia y Primer congresso Latinoamericano de Paleontologia 1, 20

Felipe Ortiz I. - Estefanía Quilamán Q.



lunes, 26 de junio de 2017

EL FÓSIL CASI PERFECTO

Un descubrimiento asombroso. Hace unos 110 millones de años, este herbívoro acorazado deambulaba lentamente por lo que hoy es el oeste de Canadá, hasta que un río desbordado lo arrastró hacia mar abierto. El enterramiento submarino del dinosaurio conservó su coraza con un detalle exquisito. Su cráneo todavía tiene placas parecidas a azulejos y una pátina gris de piel fosilizada. 




La solución del rompecabezas

En vida, este herbívoro imponente-llamado nodosaurio-media 5,5 metros de largo y pesaba unos 1300 kilogramos. Los investigadores sospechaban que en principio se fosilizó por completo, pero, cuando fue hallado en 2011, solo la mitad frontal, desde el hocico hasta la cadera, estaba suficientemente intacta como para recuperarla. Este espécimen es el mejor fósil de nodosaurio que se haya encontrado.




Protegido contra la descomposición

Las típicas placas de los dinosaurios acorazados generalmente se dispersan al inicio de la descomposición, un destino que no sufrió este nodosaurio. La coraza, sorprendentemente bien conservada, profundizará el conocimiento de los científicos sobre cómo se veían y se movían los nodosaurios.

Atrapado en el tiempo



Los científicos especulan que un río desbordado arrastró el nodosaurio, que flotó intacto hacia el mar y sin que se lo comieran.








Referencia

Michael Greshko, escribe sobre el espacio, la historia natural y otros temas para el sitio de National Geographic. El fotógrafo Robert Clark ha participado en más de 40 articulos para la revista. Su libro más reciente es Evolution: A visual Record.
National Geographic . Junio de 2017-Vol 40 -Núm 6- Revista Oficial de National Geographic Society. Pag 108-119.


Klaus Kauffmann Beltrán





APORTES AL CONOCIMIENTO DE LOS MOSASAURIOS (SQUAMATA: MOSASAUROIDEA) DEL CRETÁCICO TARDÍO EN CHILE

        Escobar Vinet, Leslie

       Departamento de Geología, Facultad de Ingeniería, Universidad Andrés Bello, Av. Republica 239, Santiago,
          Chile; lis.escobarvinet@gmail.com

Resumen
Los Mosasaurios corresponden a un grupo extinto de reptiles marinos pertenecientes al orden Squamata, un clado de amniotas que incluye aproximadamente 7000 especies vivientes y más de 1000 formas fósiles conocidas (Caldwell 2005). En este trabajo se presentan los restos de  Mosasaurios (Squamata, Mosasauroidea) recolectados en rocas del Cretácico Tardío en Chile, cuyas edades varían entre el Maastrichtiano Temprano a Tardío. Los materiales recuperados provienen de diferentes localidades de Chile y  corresponden a dientes aislados y restos muy fragmentarios hallados en concreciones incluyendo  ramas mandibulares,  restos craneales y parte de un húmero. La presencia de estos restos  son discutidos desde un punto de vista sistemático y paleoambiental.


Abstract
Mosasaurus is an extinct group of marine reptiles belonging to the order Squamata, a clade of amniotes that includes approximately 7000 living species and more than 1000 known fossil forms (Caldwell 2005). In this work we present the remains of Mosasaurus (Squamata, Mosasauroidea) collected in Late Cretaceous rocks in Chile, whose ages vary between Early and Late Maastrichtian. The recovered materials come from different localities of Chile and correspond to isolated teeth and very fragmental remains found in concretions including mandibular branches, cranial remains and part of a humerus. The presence of these remains are discussed from a systematic and paleoenvironmental point of view.

Palabras Claves: Maastrichtiano, Sudamérica, Antártida, Provincia Weddelliana  


1. Introducción
Los Mosasaurios son un conjunto de Reptiles adaptados al medio marino. Son de cuerpo alargado, llegando a medir entre 8 a 10 metros ya que su columna vertebral podía tener hasta 130 vértebras con altas apófisis espinosas, los que les permitía realizar movimientos ondulatorios. Estos reptiles marinos tenían  aletas natatorias similares a la de los Plesiosaurios e Ictiosaurios, que eran un efectivo órgano de propulsión.
Inicialmente descritos solo en el Cretácico Superior de Europa Occidental, se ha comprobado que tuvieron dispersión a escala mundial  alcanzaron gran diversidad, reemplazando progresivamente a los Plesiosaurios e Ictiosaurios y contribuyendo quizá a su extinción.
Los mosasaurios eran varanoideos, basándose dicha información por la estructura del cráneo, aunque presentan algunos sinapomorfias, como un cráneo triangular, alargado y deprimido, con arcos supratemporales y post-orbitarios completos además de un foramen pineal. Poseen una articulación post-dentaria típica de los varanoideos, que debía aportar gran movilidad este hueso. Los hallazgos de mosasaurios siguen siendo escasos dentro de la herpetofauna marina del Cretácico Tardío en el margen oriental del Pacífico. Sin embargo, el estudio del registro fósil de Mosasaurios en Chile central es de especial relevancia ya que incluye las localidades más septentrionales dentro de la Provincia Biogeográfica Weddelliana (PBW), provincia paleogeográfica que incluye Australia, Nueva Zelanda, Antártida y el Sur de América del Sur (Zinsmeister 1979, 1982).
Este trabajo comprende una revisión actualizada de los restos de Mosasaurios en el Cretácico Tardío de las diferentes localidades de Chile con breves comentarios acerca de sus componentes.

El material publicado corresponde a restos fragmentarios pero abundantes pertenecientes a Mosasaurios (Squamata, Mosasauroidea)  recuperados en localidades de Colchagua, (Región del Biobío) (Biró-Bagóczky 1982), Loanco, Región del Maule (Cecioni 1983), Algarrobo, Región de Valparaíso (EQM, Gana et al. 1996),  junto con una única localidad en el extremo sur Chile en la formación López de Bertodano (Rinaldi et al., 1978) en la Isla Marambio y el Cerro Dorotea, Región de Magallanes (Katz 1963),  que representan el registro más austral en Sudamérica. 

2. Sistemática Paleontológica
Squamata Oppel, 1811;
Scleroglossa Estes, Queiroz y Gauthier, 1988; 
Mosasauroidea Camp 1923;
Mosasauroidea Gervais, 1853;

Material: SGO.PV.6570 (Fig. 2). Diente completo.
Material: SGO.PV.6571 (Fig.2). Tres coronas dentales. Algarrobo, Región de Valparaíso, Localidad Estratos de La Quebrada Municipalidad (EQM, Gana et al. 1996).
Edad: Maastrichtiano Temprano.
La presencia de alvéolos para la unión e inserción de los dientes y la osificación, que llenan los espacios entre estos (tejido interdental de hueso alveolar), caracteres comunes en Squamata, tales como los Mosasaurios (Caldwell 2007, Caldwell et al. 2003).
Material: CPMC.18 Vértebra dorsal.
Isla Quiriquina, Región del Biobío. Formación Quiriquina (Biró-Bagóczky 1982).
Edad: Maastrichtiano Tardío.
El hallazgo aislado del material y el estado de erosión del arco neural impiden una identificación más precisa a nivel específico.
Material: SGO.PV.6566. Cuatro vértebras caudales articuladas.
Cerro Dorotea, Puerto Natales, Región de Magallanes. Formación Dorotea (Katz 1963).
Edad: Maastrichtiano Tardío.
Constituye evidencia de la continuidad del grupo a lo largo de Antártica durante el Maastrichtiano Tardío. El espécimen difiere en forma y tamaños respecto a los hallazgos contemporáneos provenientes de la Cuenca de Quiriquina (Biró-Bagóczky 1982).
Material: SGO.PV.6509 (Fig.1). Cráneo fragmentario y parte de un húmero.
Isla Marambio, Antártica. Formación López de Bertodano, unidad Klb9 (Rinaldi et al., 1978).
Edad: Maastrichtiano Tardío.
La forma general del húmero es diferente a los húmeros conocidos en Mosasaurios del Cretácico Superior de Norteamérica (Bell, 1997), sin embargo, el material antártico es muy similar al húmero descrito por (Wiffen 1990), donde se plantean afinidades locales a nivel de provincia, ambos especímenes muestran un tamaño muy diferente la porción preservada del húmero de Antártica es más larga que el húmero completo de Nueva Zelanda.
Squamata Oppel 1811;
Scleroglossa Estes, Queiroz y Gauthier, 1988;
Mosasauroidea Camp 1923;
Mosasauridae Gervais 1853;
cf. Plotosaurus Camp 1951;
Material: CPUC / Q / 3150.  Rama mandibular.
Cocholgüe, Región del Biobío. Formación Quiriquina (Biró-Bagóczky 1982).
Edad: Maastrichtiano Tardío.
Rama mandibular derecha conservada de 150 mm de largo y altura máxima de 25 mm en su rotura caudal.
Squamata Oppel, 1811;
Scleroglossa Estes, Queiroz y Gauthier, 1988;
Mosasauroidea Camp 1923;
Mosasauridae Gervais, 1853;
Tylosaurinae Williston 1897;
Material: MPC.11000. Diente antero-lateral. Cocholgüe, Región del Biobío. Formación Quiriquina (Biró-Bagóczky 1982).
Edad: Maastrichtiano Tardío.
Material: MPC.11001. Diente antero-lateral.
Loanco, Región del Maule. Formación Quiriquina
(Biró-Bagóczky 1982).
Edad: Maastrichtiano Tardío.
El registro previo de tylosaurinos en la PBW se encuentra restringido a Antártica y Nueva Zelanda. Dentro de este grupo, el género Taniwhasaurus muestra una amplia distribución en la provincia, con formas endémicas como T. oweni (Hector 1874) de edad Maastrichtiano en Nueva Zelanda. A su vez, T. antarcticus (Novas et al. 2002, Fernández y Martin 2009), ha sido recuperado en niveles asignados a edad Campaniano tardío en Isla James Ross, Antártica. El registro de tylosaurinos en el Maastrichtiano de Chile complementa la distribución del grupo en la PBW siendo relevante  la presencia del material MPC.11000 en Cocholgüe. Los niveles de la Formación Quiriquina expuestos en la localidad son de edad Maastrichtiano Tardío y en consecuencia la presencia de tylosaurinos en Chile central representaría los registros más jóvenes del grupo en la PBW (Zinsmeister 1979, 1982).
Squamata Oppel, 1811;
Scleroglossa Estes, Queiroz y Gauthier, 1988;
Mosasauroidea Camp 1923;
Mosasauridae Gervais, 1853;
Halisaurinae Bardet y Pereda-Suberbiola, 2005; 
Material: Q.315. Ramas mandibulares incompletas Cocholgüe, Región del Biobío. Formación Quiriquina (Biró-Bagóczky 1982).
Edad: Maastrichtiano Tardío.
Similares morfologías y distribución dental han sido observadas en Mosasaurios determinados como Halisaurus arambourgi del Maastrichtiano Tardío de Marruecos (Bardet et al. 2005).
Material: SGO.PV.6629. Diente aislado, de tamaño pequeño.
Loanco, Región del Maule. Formación Quiriquina, Edad: Maastrichtiano Tardío.
Este diente aislado muestra afinidad morfológica con algunos dientes preservados en el material Q.315, razón por que es también referido a cf. Halisaurinae indet.
Fig. 1: SGO.PV.6509  Mosasauridae indet. A) fragmentos dorsales del cráneo. B) diagrama interpretativo mostrando las porciones preservadas y el largo estimado. C) aspecto del fragmento proximal del húmero. D, E) algunos de los dientes de reemplazo recuperados, con diferencias tanto de tamaño como morfológicas. Escala 100 mm en A-C; 10 mm en D, E.
Recuperado de: Otero.; Rubilar D.; Gutstein S. 2015Congreso Geológico Chileno No. 16, La Serena, 1, 664-666.

                                   
Fig. 2 SGO.PV.6570 Mosasauridae indet. Diente completo. A1-vista labial. A2- vista lingual. A3- vista anterior. A4- Vista posterior. SGO.PV.6571. corona  aislada. B1- vista labial. B2- Vista lingual. B3) Vista anterior. B4) vista posterior. CPMC.18. vértebra dorsal. C1) vista dorsal. C2) vista lateral Escala 1 cm en A, B; 50 mm en C. Recuperado de: Jiménez-Huidobro P.;  Otero R.;  Soto S.; Suárez M. 2015.  Museo de historia natural, chile publicación ocasional N°63, 99-111.

3. Discusión y Conclusiones
Nos centramos en el estudio de Mosasaurios (Squamata, Mosasauroidea) y en concreto en el material hallado en chile y nombrado previamente. Los restos de Mosasaurios provenientes de Chile central corresponden a un material fragmentario que permiten  solo algunas determinaciones específicas. Los taxones que pueden determinarse de acuerdo a los materiales estudiados son: 1.- Mosasaurios indeterminados representados por dientes aislados de edad Maastrichtiano temprano de Algarrobo (EQM, Gana et al. 1996). 2.-Restos de Mosasaurios de la subfamilia Tylosaurinae, De los cuales fueron hallados dientes aislados, de edad Maastrichtiano Tardío en Loanco (Cecioni 1983) y Cocholgüe (Biró-Bagóczky 1982). 3.-  Restos de ramas mandibulares de Mosasaurios del genero cf. Plotosaurus, hallados en. Formación Quiriquina (Biró-Bagóczky 1982). 4.- Restos de Mosasaurios de  la familia Halisaurinae, representados por un diente aislado de edad Maastrichtiano Tardío de Loanco, y por dos ramas mandibulares de un mismo individuo de edad Maastrichtiano tardío de Cocholgüe. Este registro muestra que en el margen oriental del pacifico en  Sudamérica existieron al menos tres formas de mosasaurios correspondientes a taxones de gran tamaño, como Tylosaurinos y Plotosaurus, y formas de tamaño pequeño como los Halisaurinos.
El material indeterminado de Mosasaurios de edad Maastrichtiano Temprano en Algarrobo podría corresponder a formas de tamaño pequeño lo que se condice con la preferencia de aguas más someras por Mosasaurios de tamaño pequeño (Jacobs et al. 2005), siendo el paleoambiente de Algarrobo característico de una Bahía de baja profundidad cercana a la costa (Otero et al. 2012).
Los hallazgos de Magallanes corresponden a los más australes y tardíos de Sudamérica en rocas de edad Maastrichtiano tardío los cuales muestran afinidades morfológicas con formas propias de Antártica y sugieren diferencias en la composición de la diversidad con aquellas que se reconocen en la Cuenca de Quiriquina.
La distribución geográfica del registro chileno incluye los primeros restos referidos a halisaurinos en la PBW, siendo los únicos registros de esta subfamilia en el hemisferio sur hasta la fecha. La presencia de tylosaurinos, el registro de Cocholgüe es de alto interés, ya que a diferencia de los registros del Campaniano Tardío de Antártica y del Maastrichtiano de Nueva Zelanda, la presencia del grupo en el Maastrichtiano tardío en la Formación Quiriquina muestra que el grupo estuvo presente hasta poco antes del evento K/T en las costas del Pacífico Oriental (Jiménez et al. 2015).
A pesar de la naturaleza generalmente fragmentaria y aislada de la mayoría de los restos de Mosasaurios (Squamata, Mosasauroidea), estos proporcionan importante información sobre el registro del Cretácico Tardío en Chile.

4. Referencias
Bardet  N. Corral J. y Pereda, J. 1993. Est. Mus. Cienc. Nat. de A lava, 8: 27-35.
Bell J. y Sheldon G. 2004. Abstract Book and Field Guide of the First Mosasaur Meeting., p. 16.
Biró-Bagóczky, L. 1982. Congreso Geológico Chileno No. 3 (Concepción), Actas 1, A29–A64.
Corral J.; Pereda Suberbiola X.; Bardet N.Revista española de paleontología, 19(1), 23-32.
Eberhard F.; Mulder E.; Stinnesbeck W.; Salazar C.; Quinzio-Sinn H. 2015. Cretaceous Research 61, 17-25.
Fernández, M.; Martin, J. 2009. Cretaceous Research 30:717–726.
Friedrich, O., Norris, R.D., Erbacher, J., 2012. Earth's temperature and carbon cycle. Geology 40, 107–110.
Gasparini Z., Fernández M., de la Fuente M. y Salgado L. 2007. Asociación Paleontológica Argentina. Pub. Especial 11: 125–136.
Gasparini Z., Fernández M., De La Fuente M. y Salgado L. 2007. Publicación  ISSN328-347X Ameghiniana: 125-136.
Gasparini Z. y del Valle R. 1980. Antártica 11: 16–20. Jacobs, L.L., Polcyn, M.J., Taylor, L.H., Ferguson, K., 2005. Journal of Geosciences 84, 269–281
Jiménez-Huidobro P.;  Otero R.;  Soto S.; Suárez M. 2015.  Museo de historia natural, chile publicación N°63, 99-111.
Marenssi A. Sergio N. Santillana S. 2012. Rev. Perú. biol. 19(3): 275 - 284.
Otero R., Sergio Soto S. 2015. AndGeo vol.42 no.2.
Otero R., Parham J., Soto S., Jiménez P. y Rubilar D. 2012. Cretaceous Research 35: 124–132.
Polcyn M., Tchernov E., Jacobs L., 1999. Symposium. National Science Museum Tokyo: 15, pp. 259–290.
Salazar C.; Stinnesbeck W. y Quinzio L. 2010. Jahrbuch für Geologie und Paläontologie Abhandlungen 257(2): 181–236.
Schulp, A.S., Polcyn, M.J., Mateus, O., Jacobs, L., Morais,
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Talevi M.; Fernández M.; Cerda I. 2011. Ameghiniana, 48,668-673.
Paramo M.  2012. Bulletin de la Societe geologique de France, 183 2, pp. 103-109. 
LOS ENIGMAS DE LA EXPLOSIÓN CÁMBRICA Y SUS PRIMEROS VERTEBRADOS
Orellana, Martin1, Kauffmann, Klaus1
1: Departamento de Geología, Facultad de Ingeniería, Universidad AndrésBello,Chile. m.orellanageo@gmail.com, kwkauffmann@gmail.com

Resumen.
La explosión Cámbrica describe el evento más intrigante de la evolución de la vida en la Tierra, desde como simples formas de vidas evolucionaron y se adaptaron a un sistema en proceso de cambios constante. Son varias las teorías que pueden ser invocadas para poder explicar una rápida diversificación de las especies animales del Cámbrico temprano, desde cambios en el patrón de diversificación animal, el cual, potenciado por cambios en niveles de los océanos, el aumento de la oxigenación que potencio el metabolismo de los animales y los cambios de concentración de elementos químicos, que entre otros, dieron la oportunidad de interactuar bajo procesos bióticos y abióticos, esto dio como resultado la explosión Cámbrica y el desarrollo de los primeros cordatas .
Palabras claves: explosión Cámbrica, adaptación, patrón de diversificación, procesos bióticos y abióticos, cordata.


Causas de la Explosión Cámbrica
Muchas hipótesis se han invocado para poder explicar la rápida diversificación de las especies animales en el Cámbrico Temprano (de 541 a 515 Ma.), donde se pude llegar a creer que hasta una explosión de estrellas en la Vía Láctea haya tenido que ver con el desarrollo de patrones en la reorganización genética de las especies. Recientemente las hipótesis de la explosión Cámbrica caen en tres principales categorías: de desarrollo/ genética, ecológica y abiótica/ medio ambiental. Más de estas hipótesis han sido postuladas como procesos únicos como causas principales de la explosión manteniéndose estrechas y codependiente. La probabilidad de la rápida diversificación de animales en el Cámbrico Temprano podría haber resultado de la interacción de procesos bióticos y abióticos.  (Fig.1). (Paul, S. and David, H., 2013)

Fig 1, Causas interconetadas. Sistema Tierra, de desarrollo y
proceso ecológico, los que han sido  hipotetizados como asilados
causas singulares de la mayor diversificación de la taxa marina
temprana en el Cámbrico. (rojo, geológico; azul, geoquímico; verde
biológico). La figura representa un estrecho intervalo de tiempo .


Un   desafío es poder dar con la definición precisa de la explosión. Esta es la primera aparición de grupos animales en donde su diversificación, está relacionada a la aparición de ecosistemas marinos con estructuras tróficas modernas. El momento de la diversificación de los grupos animales es bastante conocida, permitiendo una clara distinción entre las primeras apariciones de grupos de corona de animales de alto nivel en el Neoproterozoico (1000 Ma. a 541 Ma.), seguida por la principal diversificación de grupos animales, un incremento sustancial en la disparidad morfológica y la aparición de redes complejas de alimentación en el Cámbrico Temprano.  Las estimaciones del reloj molecular predicen que los miembros tempranos de muchos grupos animales, incluyendo esponjas, cnidarios, y bilaterales, vivieron entre los 850 hasta los 635 Ma. Los relojes moleculares y los registros fósiles indican que más de 100 existentes filos y clases aparecieron por primera vez en el Cámbrico; y solo un puñado es anterior al comienzo del Cámbrico.
Recientemente la atención ha vuelto a los procesos abióticos como una posible causa de la explosión Cámbrica. Un largo periodo de erosión en el Neoproterozoico habría tenido como resultado un muy bajo relieve en la superficie interior continental con una alta meteorización del basamento rocoso cristalino en conjunto con suelos asociados. Un mayor aumento en el nivel de mar, en el Cámbrico temprano, pero no tan temprano, llevo a inundarse estos sectores meteorizados, y provocando una serie de respuestas en el sistema tierra, incluyendo la extensiva erosión y movilización de rocas meteorizadas y regolitos y una rápida entrada de calcio, fosfato, y otros iones al océano. Las concentraciones de calcio en agua de mar incrementaron casi al triple en el Cámbrico temprano, y esta entrada puede facilitar directamente el origen de la biomineralización. Simultáneamente la entrada de fosfato proporciono flujo de nutrientes para áreas de aguas someras.
Cada hipótesis esbozada aquí es un mecanismo viable para incrementar el significado de diversidad de las especies dentro de su habitad, diferenciando entre habitad y/o una biodiversidad regional. Sin embargo, esto es improbable, ya que cualquier mecanismo puede explicar la explosión Cámbrica, son muchas de las hipótesis individuales las que actúan como bucles en componentes de retroalimentación interactiva entre el sistema Tierra y los procesos biológicos (Fig.1). Juntos estos procesos interactúan generando una cascada evolutiva que permite un rápido crecimiento en la diversidad. La iniciación de este evento es probable que haya sido en el Cámbrico temprano, con la subida del nivel del mar, la que permitió la inundación de márgenes continentales y sus interiores, producto de una rápida erosión. Este cambio en el nivel del mar podría también haber generado un gran incremento en áreas habitables entre la base de turbulencias de olas y la profundidad a la que penetra la luz, proporcionando un mayor impulso para el aumento de la diversidad. Estos tempranos eventos siguen interactuando complejamente dentro de procesos abióticos y bióticos. (Fig.1). Esto podría ser evaluado, por lo tanto, para un modelo de diversificación en una holística e interdisciplinaria vía, más que enfocarse en factores individuales casuales.

El enigma Cámbrico: Divergencia temprana y posterior éxito ecológico en la historia temprana de los animales

El registro fósil es ahora complementado con agentes geoquímicos mediante  cambios ambientales; un preciso marco de referencia temporal ha permitido para correlacionar rocas de diferentes áreas del mundo y evaluar las tazas de cambios ambientales con evidencia evolutiva; un incremento en el conocimiento de las relaciones filogenéticas y su información de origen entre varios clados vivientes y fósiles de  metazoa, basado en gran parte en secuencia molecular; y el crecimiento conocido del proceso de desarrollo evolutivo mediante estudios comparativos de grupos vivos. Colectivamente, estos registros ambientales permiten un entendimiento de la posibilidad y el potencial de desarrollo genético, y la oportunidad ecológica que existía antes y durante el Cámbrico. Aquí se presentarán una síntesis de estos registros y de este modo un marco de referencia macro evolutivo para el entendimiento de la explosión Cámbrica.






Los primeros cordata
Vertebrados del Cámbrico temprano del sur de China. Particularmente es en china donde comienza una gran diversificación de la fauna temprana del cámbrico si bien el registro fósil de los cordados del cámbrico es en extremo pobre, los restos de cuerpo blando conservados consisten principalmente en agnatas del Cámbrico temprano, los cuales se desarrollaron en el sur de china, en la provincia de Yunnan donde el principal foco de actividad de estas especies se desarrolló en las zonas cercanas a la ciudad de Chengjiang y al noreste del lago Fuxian. Las especies encontradas corresponden a los vertebrados más antiguos del mundo, pertenecientes al género Myllokunmingia y Haikouichthys.







Myllokunmingia fengjiaoa Shu, Zhang & Han sp. nov. Phylum Chordata, Subphylum Vertebrata, Clase Agnatha. fusiforme, con una longitud de aproximadamente 28mm y una altura máxima de 6mm (sin dorsal), el cual no desarrollo escamas, pero si desarrollo estructuras complejas como hemibranquias. Su anatomía interna incluye canal alimenticio con faringe e intestino notocorda, y una posible cavidad pericárdica.

Haikouichthys ercaicunensis Luo, Hu & Shu gen. et sp. nov. Phylum Chordata, Subphylum Vertebrata, Clase Agnatha. Fusiforme más delgados que Myllokunmingia, con una dorsal prominente hacia la parte anterior, y un largo aproximado de 25 mm. Su anatomía interna incluye cartílago craneal, cavidad pericárdica, intestino, gónadas, estando dispuesta a lo largo del tronco ventral.







Discusión y Conclusión
                La explosión Cámbrica es el evento más controversial en el desarrollo de la vida en la tierra, desde que el ser humano se dio cuenta de que solo era un suspiro en el tiempo geológico, ha evocado su esfuerzo en poder entender como la evolución, la genética, la diversidad, los cambios químicos y muchos otros factores ha tomado parte en este sistema dinámico, el cual ha modelado el paso de los seres vivos como una obra de arte por este planeta. Una simple mirada desde como unos simples organismos viviendo en un charco de alguna fumarola o en alguna profundidad oceánica de las más antiguas, tuvieron la fuerza y la paciencia para poder adaptarse a una tierra hostil, la que poco a poco fue convirtiéndose en su hogar. Han demostraron ser cadenas evolutivas adaptables y resistentes, como también otras que han quedado en los registros fósiles. La explosión Cámbrica involucra una construcción históricamente única de ambientes, canales de evolución alimenticia, adaptación abiótica, interacción de ecosistemas diversificados, y lo principal, la aparición de los cordados, nuestros primeros vertebrados.



Referencias
1.       Paul,S. &  David, H. 2013. Causes of the Cambrian Explosion, earth science. Science magazine, 341, 1355-1356.
2.       Douglas,E. Marc,L. Sarah, T. Erik, S. Davide, P. Kevin, P.  2011.The Cambrian Conundrum: Early Divergence and   Later Ecological Success in the Early History of Animals, Research articles. Science magazine, 334, 1091-1097.
3.       D. Shu, H. Luo, Simon, C., X. Zhang, S. Hu, L. Chen, J. Han, M. Zhu, Y. Li, L. Chen. 1999. Lower Cambrian vertebrates from south China, Articles. Nature Magazine, 402, 42-46.

4.       Ivan, S; Paul, S; Moya, S; Peter, T. 1997. Astraspis the anatomy and histology of ordovician fish. Paleontology, The journal of paleontology, 40, 625-643.

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Reino: Animalia  Filo: Chordata  Clase: Sauropsida  Superorden: Dinosauria Orden: Saurischia  Suborden: Theropoda Familia:...